Querétaro, 15 de julio de 2025.- Durante el panel “Del taller a la estrategia: el rol clave del proveedor Tier 2 en la competitividad regional”, realizado en el marco de Querétaro Automotive Summit 2025, tres voces clave de la industria coincidieron en que el futuro de la cadena de suministro depende de una transformación profunda de las empresas proveedoras de segundo nivel. Raúl Lizarriturri, director de compras en Dana; Arturo Nava, director general de Elastómeros de Querétaro; y Luis Zepeda, director general de Mesal, compartieron retos, oportunidades y estrategias para fortalecer su posición en un entorno cada vez más exigente.
La conversación dejó claro que el papel de las Tier 2 ha dejado de ser únicamente operativo. Se trata ahora de actores que deben profesionalizarse, automatizar sus procesos y alinearse con las nuevas expectativas de los clientes, quienes ya no solo valoran precio y cumplimiento, sino también capacidad técnica, estandarización, confiabilidad y colaboración estratégica.
Uno de los retos más recurrentes mencionados fue la dependencia de insumos importados. Las largas esperas por materiales provenientes de Asia y Europa afectan la capacidad de respuesta y la flexibilidad operativa. Esto ha motivado un esfuerzo por fortalecer el abastecimiento regional, tanto en materia prima como en servicios especializados, ante la presión por aumentar el contenido regional derivado de acuerdos como el T-MEC.
La automatización fue otro eje central. Las empresas proveedoras están adoptando modelos de manufactura avanzada, con celdas semiautomatizadas y personal técnico calificado, para superar la escasez de mano de obra y mejorar la estabilidad en sus procesos. Esta evolución, sin embargo, requiere inversión, capacitación y una visión estratégica de largo plazo, algo que no todas las pymes pueden enfrentar con facilidad.
En este contexto, se habló también de la necesidad de cambiar el paradigma de la relación cliente-proveedor. Las empresas Tier 2 ya no deben ser vistas como eslabones débiles o reemplazables, sino como socios que requieren acompañamiento, comunicación constante y apertura a propuestas de mejora. La falta de canales adecuados de comunicación, incluso dentro de las propias estructuras de los OEMs o Tier 1, puede limitar las posibilidades de innovación desde la base de la cadena.
Además, se destacó la importancia de la diversificación. Ante la incertidumbre en el sector automotriz, algunas empresas están explorando industrias como la aeroespacial y de alimentos, buscando nuevos nichos donde puedan aplicar su experiencia y capacidad técnica. Este movimiento no solo reduce la dependencia de un solo sector, sino que impulsa la competitividad general del ecosistema productivo.
Finalmente, se remarcó que las alianzas son clave. La colaboración entre empresas, clústeres, instituciones educativas y gobierno puede ser el motor que permita a los Tier 2 alcanzar estándares globales, adoptar modelos duales de formación técnica y asegurar el talento necesario para sostener su crecimiento. Convertirse en proveedores globales implica entregar productos no solo en México, sino también en Europa o Asia, lo que obliga a las empresas a escalar su calidad y confiabilidad.
Este panel evidenció que los proveedores Tier 2 ya no pueden quedarse en la trinchera operativa: su rol es estratégico, y su fortalecimiento es indispensable para que toda la industria automotriz mexicana pueda competir, innovar y sostenerse en un entorno global cada vez más exigente.